Respuestas en ruso

Hasta hace un par de días nunca me había pasado que una llamada telefónica me dejara sin palabras. Otras veces me han hablado y han intentado extorsionarme, la primera vez me asusté porque era un chavo que lloraba y decía que le habían robado la camioneta, nunca pensé que me estuviera intentando extorsionar. Durante los 5 minutos de la llamada, que yo sentí fueron como 20, pensé que la persona se había equivocado de teléfono e intenté preguntarle su nombre varias veces para hacerle ver que no había marcado el número correcto. Al final, cuando le dije que en esa casa no vivía ningún Toño colgó y me dejó con una sensación extraña, después de unos minutos me di cuenta de había sido un intento de extorsión. La segunda vez lo capté de inmediato, les menté la madre y les colgué. Pero esta llamada no se trataba de una extorsión, era, por el contrario, una oferta, sin duda una de las mejores propuestas que me han hecho en la vida, pero no supe si aceptarla o no, me quedé muda, conmovida. Me tomó un rato intentar asimilar lo que había sucedido y seguramente me tomará mucho más tiempo tomar una decisión. Sucedió casi a la hora de comer, el peor momento para tomar una decisión de cualquier tipo si tienes hambre, por suerte a Bianca se le ocurrió y antojó el “ruso” así que al menos esa decisión estaba tomada.

Llegamos a Kolobok. Yo necesitaba reponer mi azúcar así que pedí un kompot frío (ponche de frutas secas servido con la fruta y una cuchara dentro del vaso). De entrada una empanada de espinaca con queso, frita (desafortunadamente en la sucursal de la Santa María no tienen empanadas de huevo con cebollín, mis favoritas). La segunda entrada es casi religiosa cuando voy con Bianca, ensalada Blancanieve, una especie de dip de huevo cocido con mucho ajo, queso rallado y mayonesa, muy espeso. Es un poco pesada pero vale toda la pena, untada en el pan integral de la casa es una delicia (sólo para los amantes del huevo cocido). De plato principal pedí una sopa de albóndigas que viene en un caldo ligero con fideos y muchas hierbas. Probé la sopa Rassolnik de mi amiga, la cual lleva carne, cebada, vegetales rallados y pepinillos, entre otras cosas, muy llenadora (varias páginas de Internet dicen que comerla alivia la cruda -resaca-). Finalmente, cuando llegamos al postre, caí en la cuenta de que somos un gran equipo para ir allí. Compartimos nuestro favorito de la carta, pastel de miel. Son capas de una especie de crepas con queso crema y miel bañadas con nuez picada finamente.

Después de aquella reconfortante comida se apaciguó un poco mi cabeza, sin embargo creo necesitar algunas comidas más hasta poder tomar una decisión. Hasta hoy es como si la respuesta estuviera escrita en cirílico pero desafortunadamente mi cerebro no tiene Google Translate. Mientras tanto no volveré a contestar el teléfono durante semanas.

 

Kolobok: Salvador Díaz Mirón 87| Santa María la Ribera | Ciudad de México

Promedio de consumo por persona entre $120 y $160 Pesos.

Horario: de lunes a domingo de 10:00 a 20:00 hrs.

NOTA: Hay otra sucursal en la colonia Letrán Valle, Av. Universidad #538, que abre una hora más tarde.

NOTA 2: Cuando vayan a cualquiera de las dos sucursales lean la historieta pegada en la pared.

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4 Respuestas a “Respuestas en ruso

  1. mmmm… Mateo me llevó unaa vez allí, me gusta la sopa de Betabel… con las decisiones, suerte pero yo que tú me esperaba a que pase mercuriorx

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